Antes de ser solista
integró la banda N.E.R.D.
Predecir el éxito de una canción es casi una misión imposible. Miles de
músicos en todo el mundo componen y tocan sus temas, apostando a que su música
capture el corazón, la cabeza y los pies de otras personas. A veces, se
persigue la ilusión de encontrar una receta que determine, paso por paso,
ingrediente por ingrediente, qué es lo que hay que mezclar para conseguir que
una canción se convierta en un hit. Sin embargo, esa receta no existe. O, por
lo menos, eso dice Pharrell Williams.
El País.com.uy / La Nación / GDA /
María Fernanda Mugica - lun mar 23 2015
Difícil no creerle a Pharrell, quien es responsable de una impresionante
cantidad de temas que han liderado los rankings musicales y se han escuchado
sin cesar en las radios de todo el planeta desde principios del siglo XXI. Si
sólo hubiera compuesto e interpretado "Happy", el tema ineludible de
2014, ya podríamos suponer que algo sabe sobre el origen de los hits. Con
sumarle "Blurred Lines" y "Get Lucky", dos tremendos éxitos
de 2013, en cuya creación colaboró, su posición como entendido de la industria
de la música queda legitimada. Eso, sin ir más atrás en la exitosísima carrera.
"Creo que cuando nos pasa algo así tenemos que estar muy agradecidos,
porque eso lo determina la gente. El público es el que toma la decisión de
apoyarnos. Las canciones se convierten en éxito porque la gente las
escucha", dice Williams desde un estudio en Los Ángeles.
El compositor y cantante, de 41 años, está trabajando en nuevas canciones,
que según su currículum se podrían pensar como probables futuros hits, antes de
lo que fue su primera presentación en Argentina —como parte del festival
Lollapallooza— prevista para en la noche de ayer, domingo.
Durante la entrevista, Pharrell señala todo el tiempo la importancia del
público en la construcción de un éxito como "Happy". Según explica,
nunca se imaginó que este tema, que escribió para la banda de sonido de Mi
villano favorito 2, cautivaría a tanta gente. Ni siquiera puede recordar nada
especial en el proceso creativo. "Fue como con cualquier otra canción.
Intenté hacer algo que se sintiera bien. De eso se trata la música. Una vez que
encontrás algo que se siente bien, lo hacés y vas escuchando lo que va
saliendo."
Una situación particular se produjo el año último a raíz de un video que
filmaron seis jóvenes iraníes bailando con la canción de Pharrell. Los tres
chicos y tres chicas participantes de este video, que llamó la atención de las
autoridades iraníes tras ser visto por más de 150 mil personas, fueron
condenados a entre seis meses y un año de prisión y 91 latigazos, quedando la
sentencia en suspenso por tres años. "Es mucho más que triste que estos
chicos sean arrestados por intentar difundir la felicidad", escribió en su
momento Pharrell en su página de Facebook.
Llegar a ser el creador de un fenómeno mundial no es algo que haya sucedido
de la noche a la mañana. "Escuchaba todo tipo de música —recuerda—.
Expresarme musicalmente es lo más natural para mí." Esa variedad de
sonidos influiría más tarde en su carrera, tanto como productor de otros
artistas como en sus propias composiciones.
En su infancia, Pharrell conoció a Chad Hugo, un chico que tocaba el saxo y
comenzaron una amistad que luego se convertiría en sociedad musical. Juntos
formaron una banda llamada The Neptunes, el mismo nombre que usarían años
después para presentarse como dúo de producción musical.
A fines de los 90 y principios de los 2000, Pharrell y Hugo se
establecieron como productores de temas y remixes de artistas tan diversos como
Kelis, Jay-Z, Nelly, Usher, Mariah Carey, Britney Spears, Moby, Prince,
Backstreet Boys, Mary J. Blige, No Doubt, P-Diddy, Alicia Keys, Beyoncé, Snoop
Dog, Gwen Stefani y Justin Timberlake (de quien produjeron su álbum debut como
solista, Justified), entre muchos otros. Varios de los grandes éxitos que
tuvieron algunos de estos artistas en la década de 2000, como "Hollaback
Girl", de Stefani o "Give it 2 Me", de Madonna, llevan el sello
de The Neptunes.
Toda esta experiencia como productor fue un gran aprendizaje para Pharrell.
"Aprendí a ser abierto. En eso se resume todo esto. Si no estás abierto,
nunca vas a tener ciertas oportunidades y te podés perder cosas que están ahí
debajo de tus narices."
En su trabajo con otros artistas, tan diferentes entre sí, Williams señala
que la clave es mantener un foco de concentración, para poder ayudar al músico
a hacer su mejor trabajo.
"Intentamos estar unidos frente a un mismo objetivo musical y que eso
nos guíe. Eso es lo más importante de todo", explica.
Más allá de producir y participar como cantante en temas de otros músicos,
Pharrell formó junto con su socio Hugo y Shae Haley, otro amigo de la infancia,
la banda N.E.R.D. (No-one Ever Really Dies), que combina hip-hop, R&B y
rock, y cuyo álbum debut estrenaron en 2001. Tras lanzar en 2004 el segundo
disco de la banda, Pharrell decidió probar suerte como solista con In My Mind,
pero este álbum no tuvo una recepción sobresaliente.
Entre su debut solista y la explosión de su segundo disco en 2014 pasaron
varios años y mucho trabajo. Además de producir canciones de artistas populares
como Shakira, Miley Cyrus, Frank Ocean y Kendrick Lamar y continuar con
N.E.R.D., que tiene en su haber cuatro discos, Pharrell compuso junto a Heitor
Pereira la banda de sonido de Mi villano favorito, producida por Hans Zimmer,
con quien también trabajó en la música de la entrega de los Oscar de 2011,
entre otros proyectos.
Hasta el suceso de "Happy", Pharrell estaba acostumbrado a transitar
el éxito siempre en compañía. En 2013, el músico tomó aún mayor visibilidad al
convertirse en uno de los pocos artistas en la historia en tener al mismo
tiempo las dos primeras posiciones en el ranking Billboard.
Las canciones en cuestión eran "Blurred Lines", tema que escribió
e interpretó junto al cantante Robin Thicke, y "Get Lucky", fruto de
su colaboración con el dúo francés Daft Punk, con quienes también grabó
"Lose Yourself to Dance", otro tema del exitoso disco Random Access
Memories.
Los dos hits sonaron hasta el hartazgo durante 2013, prefigurando lo que
sucedería con "Happy" que se convirtió en uno de los singles más
vendidos de la historia con 12 millones. El tema fue incluido luego en su
segundo disco solista, G I R L, un trabajo discográfico que Williams ha
definido en varias oportunidades como un homenaje a las mujeres.
Aún cuando G I R L (más de 590.000 discos vendidos) haya demostrado la
capacidad del músico para tener un gran éxito en solitario, la colaboración
sigue siendo esencial en el trabajo de Pharrell. "En este mismo momento
estoy en un estudio trabajando con otros músicos", dice Williams, como
prueba del espíritu de colaboración sobre el cual construyó su carrera. Entre
todo esto, dice que no puede elegir un momento preferido de los que le tocó
vivir en el último año: "Estaba muy ocupado aprendiendo. Aprendo todos los
días".
tres claves del autor
u The voice
La oportunidad de incursionar en el terreno televisivo también surgió para
Pharrell cuando fue uno de los mentores del programa The Voice, junto con Adam
Levine (líder de Maroon 5), Gwen Stefani y Blake Shelton. En el reality show,
centrado en una competencia de cantantes, Pharrell pone al servicio de los
concursantes su vasto conocimiento sobre música popular y su ojo entrenado para
detectar el talento
u la moda
La curiosidad parece ser una característica de Williams, quien incursionó
en otras áreas creativas y comerciales, más allá de la música. Bajo la marca I
Am Other, no sólo tiene un sello discográfico y produce videos, sino que
también se dedica a otras actividades como el diseño de ropa, con la marca
Billionaire Boys Club & IceCream. Además de tener su propia marca de ropa
diseñó indumentaria para Adidas.
u vida personal
Nacido en 1973, en Virginia Beach, Estados Unidos, Williams demostró desde
muy chico su inclinación musical. Era el mayor de tres hermanos y tanto su
padre y su madre como su abuela notaron que el pequeño Pharrell tenía un
talento especial para la música y lo alentaron a seguir ese camino. Pharrell está
casado con la modelo y diseñadora Helen Lasichanh, con quien tiene un hijo,
llamado Rocket Man.
Fuente: El País.com.uy / La Nación (GDA)

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