La genial artista peruana, Susana Baca, actuará hoy a
partir de las 21 horas en el Teatro Solís, para hacer el repaso de su último
disco Afrodiáspora y regalarle a Montevideo una versión del clásico de Alfredo
Zitarrosa, Doña Soledad, que preparó especialmente.
El País.com.uy / Alejandra Volpi - mié
mar 11 2015
Está en Montevideo desde el fin de semana, una ciudad
que solo conocía a través de sus artistas, y se convirtió en la “madrina” de la
comparsa de mujeres La Melaza, que está invitada a subir a escena. Habrá poesía
y canciones tradicionales y contemporáneas de Perú.
—¿Cómo vive esta visita a Uruguay?
—Muy bien, me reuní con La Melaza y conocí mucha gente,
estuve cerca de la Casa de la Cultura Afrouruguaya y estoy realmente
descubriendo el Uruguay que conocí a través de lo que contaban Daniel
Viglietti, Walter Tournier y China Zorrilla. Con Alfredo Zitarrosa me crucé
cuando fue al festival de Agua Dulce en Perú con Los Olimareños, así que tengo
una vinculación con el país muy antigua. Canté poemas de Mario Benedetti. Soy
muy cercana pero nunca había pisado esta tierra.
Video: Susana
Baca - Negra Presuntuosa - Encuentro en el Estudio HD] (5:12)
—China Zorrilla le dijo que cantara su verdad sin
importar a quién tenga delante. ¿En qué contexto fue?
—Fue cuando asistí a una obra que ella había montado en
Lima, sobre Emily Dickinson, que me hizo reír, llorar y pasar una noche
inolvidable. Había poca gente y ella actuó como si el teatro estuviera repleto.
Fue una enseñanza para mí, que era muy joven y estaba haciendo mis primeras
presentaciones como cantante. Me enseñó que si tienes enfrente tuyo a dos
personas, a esas dos te entregas.
—Fue ministra de Cultura de Perú. ¿Qué destacaría de su
gestión?
—Que yo ocupara ese cargo sirvió para dignificar a los
afroperuanos. De hecho, cuando vuelvo a los conventillos donde viven muchos
afrodescendientes me siguen diciendo "ministra". Yo quise enmendar la
Ley del Artista, para que tuvieran atención en salud y seguro social. Cuando
asumí, los artistas seguían muriéndose en la indigencia. Trabajamos mucho pero
no tuvimos tiempo para lograr esta adecuación. Quedó para el ministro que me reemplazó,
un hombre de teatro, que tampoco pudo y a la ministra actual no le interesa. No
comprendo por qué los gobernantes no invierten en cultura. ¿Es a propósito
porque los ciudadanos cultos saben mucho más y van a hacerle problemas o es
porque simplemente no les importa?
—¿Le parece que se conoce poco de Perú a nivel
internacional?
—Las únicas noticias del Perú eran horribles, casos de
corrupción, un presidente que huyó a otro país... A raíz de la música, de los
artistas y también de la gastronomía, las noticias cambiaron. Yo sigo con la
misión de difundir la música tradicional y contemporánea.
MP3: Plena
y Bomba - [Susana Baca Ft Calle 13] (4:36)
—¿En qué momento decidió cargarse al hombro esa tarea?
—Cuando comprobé que hay una cultura con un peso
importantísimo, que a pesar de la televisión y todos los elementos en contra,
permanece como una cultura de gueto, en los callejones, en las viviendas de la
gente y en las fiestas. Asistía a las celebraciones de mis parientes, con
comidas maravillosas hechas por manos de gente negra y con música. Si no había
un cajón peruano sacaban el cajón de los cubiertos y se ponían a tocar. Todo
esto no salía por televisión ni por la radio porque era música de negros y en
mi país había un gran racismo.
—¿Fue víctima de discriminación?
—Sí, de niña. Lo sufrí en carne propia, por eso cuando
me nombraron ministra hablé del orgullo de ser peruana y afrodescendiente. Pero
los negros no fueron los únicos discriminados, también les tocó a los andinos y
a los indígenas de la Amazonia. Perú era dominado sólo por los blancos, no
había ocasión de que un negro destacara porque fueron segregados y marginados.
—Hace poco dijo que Humala traicionó a los indígenas. ¿Por
qué?
—Porque cuando él fue nombrado presidente había una
emoción infinita por la aprobación de la Ley de consulta previa a los indígenas
para usufructuar sus tierras. Veníamos de una cosa espantosa en la Amazonia,
donde habían muerto 55 peruanos entre policías y nativos, porque las órdenes se
daban desde los escritorios de Lima. Venían las empresas extractoras de
hidrocarburos y minerales y el presidente los dejaba entrar sin consultar a los
nativos, que terminaron haciendo marchas y protestas. Humala despidió a toda la
gente de izquierda por la cual subió, a sus consejeros, y no aplica la ley,
sólo se consulta en ciertos pueblos, con cierta gente.
—Es considerada la heredera de Chabuca Granda. ¿Cómo fue
ese tiempo en el que trabajó como su asistente personal?
—Ella me encargó el trabajo de ordenarle sus papeles,
entonces casi siempre estábamos juntas y nos íbamos a la noche a espectáculos y
lugares porque tenía una vida social musical muy fuerte. Fue muy generosa
conmigo. Había dado orden en su casa de que me abrieran las puertas, incluso
cuando no estaba y que podía escuchar toda la música y leer todos los libros
que quisiera. Para una joven como yo que no tenía casi recursos fue muy
importante.
—Acaba de publicar el libro El amargo camino de la
cañadulce, una investigación que hizo con su marido. Y está pronta a inaugurar
una escuela rural de música. ¿Esto le da felicidad?
—Sí, el libro es muy bonito, está lleno de fotografías;
hicimos esa investigación hace como veinte años atrás. Recorrimos todas las comunidades
afro del Perú y las volvimos a visitar en el 2012. Ahora estamos viviendo en la
zona de San Luis de Cañete, ahí nacieron mis abuelos, mi bisabuela y mi madre.
Después de ganarme el Grammy me mudé para allí donde instalé un centro
cultural, hay una biblioteca, un lugar donde proyectar documentales. La escuela
de música ya está casi pronta, se enseñará a tocar la guitarra, a usar la voz y
la percusión y contará con la colaboración de músicos de Berklee.
—¿Está preparando un disco nuevo?
—Terminé un disco que se llama Fe quinientos años
después, con un coro de Nigeria, precioso, de gente que venía a los ensayos
después de trabajar y de enfrentar su realidad, con el alma en la boca. Creo
que para julio estará listo y a la venta.
—¿Volvería a ser ministra de Cultura?
—Sólo si el presidente fuera Pepe Mujica, (se ríe).
PERFIL
Cantante y activista social
"Me ganaba la vida como maestra porque mi madre
hasta vendió su máquina de coser para pagarme la inscripción a la
universidad", relata Susana Baca sobre sus peripecias antes de transitar
los escenarios del mundo. A los 71 años es una de las artistas más importantes
de su país y de Latinoamérica, que además fue ministra de Cultura y continúa su
labor como investigadora y activista junto a su marido, el sociólogo Ricardo
Pereira. Apadrinada por Chabuca Granda, Susana Baca desarrolló una prolífica
carrera que suma trece discos. Ganó el premio Grammy Latino en 2002 con el
álbum Lamento Negro en la categoría de Mejor disco de folclore. En noviembre de
2011 se llevó otro gramófono dorado por su colaboración con el grupo Calle 13
en la canción Latinoamérica. La cantante fue la segunda mujer afroperuana en
asumir un ministerio en su país, hecho que ocurrió en 2011. Fue elegida por la
OEA para presidir la Comisión Interamericana de la Cultura. A nivel
discográfico debutó en 1987 con Color de rosa, poesía y canto negro.
Nombre:
Susana Esther Baca de la Colina.
Nació:
En Lima, Perú, en el año 1944.
Fuente: El País.com.uy / Divertíte
http://laphonotecadeenrique.blogspot.com


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