Prontos para tocar.
Nuevo disco y espectáculo
En dos días el escenario mayor del Solís se llenará de tango y candombe,
cuando el quinteto de Néstor Vaz suba a escena acompañado de la cuerda de tambores
de Cuareim 1080.
El País.com.uy / Divertíte / Carlos
Reyes - mar mar 24 2015
El concierto, que es este jueves a las 21.30 horas, estará centrado en el
nuevo disco de la agrupación, que rinde homenaje a tres ciudades que han
marcado la trayectoria de Néstor Vaz: Montreal, Amsterdam y Montevideo. Las
entradas se venden en TickAntel y la sala, y valen desde $ 200 a $ 500.
El espectáculo se llama Tango Suites, y en una hora y media recorrerá la
Suite montrealaise, que fue escrita entre Montreal y Montevideo en 1999 y 2000,
la Serie Amsterdam, compuesta en 2002 y 2004, y la Serie Ramblas, que realizada
en 2013 evoca la franja costera de la capital. "Todo el programa lo
constituyen músicas escritas por mí, incluyendo estas tres suites, con cuatro temas
cada una. La primera de ellas trata de reflejar las emociones que tuve cuando
en un momento difícil de mi vida fui a trabajar a Montreal, y como
agradecimiento después escribí esa suite. Después hay cuatro temas para
Amsterdam, sobre lo que viví allí, siempre con la rítmica y la instrumentación
de tango", adelantó a Vaz a El País.
"Y la tercera está dedicada a la rambla, uno de los sitios más
democráticos que tiene esta ciudad, y está concebida como un viaje imaginario,
desde el Este al Oeste. Allí hay un candombe, Palersur, que tanto en el disco
como en el escenario tendrá la presencia de lonjas del Cuareim. También hay una
milonga, del antiguo ambiente de la Aduana, y termina con Proleta, un ritmo
tangueado que culmina con una marcha camión, en la que participa la batería de
murga La triada", describe el conocido bandoneonista.
Álvaro Hagopian en piano, Cono Castro en contrabajo, Jorge Nocetti en
guitarra eléctrica y Matias Craciun completan este quinteto que Vaz dirige,
destacando que este formato de cinco remite a agrupaciones históricas, como el
Quinteto Real, con Horacio Salgán, y el quinteto de Astor Piazzolla.
"Ese formato tiene todas las tímbricas necesarias para expresar el
tango, y el tango de hoy", y agrega que "la guitarra eléctrica tiene
una tímbrica muy linda, y tanto en el Real como en el de Piazzolla, la guitarra
era eléctrica", señala.
Y lógicamente, no escatima elogios para el bandoneón: "Es un término
inamovible de la ecuación del tango. Ese instrumento, con ese sonido tan
particular, que juega tanto con la añoranza, es fundamental para la
comunicación con la gente". Vaz reconoce que es un instrumento difícil de
estudiar, que no arroja resultados inmediatos, y que exige perseverancia.
"Como yo le digo a mis alumnos, lo que un hombre pudo hacer, otro hombre
también lo puede volver a hacer".
Vaz, cuyo espectáculo será totalmente instrumental, tocó por primera vez en
el Solís en 1991, y asegura que "la primera vez que tocás allí te tiemblan
las piernas". Ahora está más habituado a grandes escenarios, y sabe que el
Solís tiene su propio público, que tiene su nivel de exigencia. Al respecto
dice que "trabajar el tango en Uruguay no es fácil, a veces uno se
pregunta si todo el tiempo, el costo y el talento que tiene montar esto, y de
repente para hacerlo una o dos veces. Eso a veces desalienta un poco".
Y agrega: "El mercado es chico, y hay una gran oferta de muchos
espectáculos musicales, algunos muy buenos, otros no tanto, incluyendo los del
exterior. Por un lado está bueno que se pueda acceder a ver a tantos artistas,
pero el mercado no da para tanta oferta. Y las cosas nuestras, que están hechas
con mucho amor y laburo, pueden quedar un poco relegadas. Pero yo confío en la
intuición de la gente".
Vaz sostiene que no son tantos los grupos tangueros dedicados a la música
instrumental, y que tampoco hay mucho trabajo, lo que desestimula la creación
de grupos, y sobre todo, mantenerlos en actividad. "Crearlos es fácil, el
tema es mantenerlos". Y en cuanto a su faceta como compositor, afirma: "Para
mí es fundamental expresar lo que sentía en determinado momento, y tratar de
llegar al público. No me interesa componer para la crítica".
Vaz, a la hora de recordar grandes momentos de su larga carrera, evoca los
muchos años que trabajó junto a Gustavo Nocetti. "A Gustavo lo recuerdo
como a un loco lindo, un amigo. Como cantante fue lo de mejor de las últimas
generaciones en el Río de la Plata. Lo caracterizaba que hacía creíble lo que
cantaba. Era una persona de muy buen nivel cultural, y eso le permitía internalizar
lo que iba a cantar, y en consecuencia interpretarlo. Era además muy
profesional: ensayaba con la misma intensidad con la que luego cantaba arriba
del escenario. Era muy visceral, y todo eso lo comunicaba".
"Buenos cantantes de tango en la actualidad, sí los hay, el tema es la
continuidad del trabajo en escenario. Es fácil tocar el locales reducidos, como
modo de vida, pero en la presentación de propuestas trabajadas, se vuelve más
difícil. No falta capacidad para armar una propuesta, sino mantenerla y
trabajar sobre ella".
En Montevideo se baila mucho tango con música grabada y sobre eso, Vaz
afirma, "el bailarín es el principal consumidor de tango en el mundo hoy.
Pero quizá el bailarín no escucha con oído atento, está más preocupado en
expresarse a través del baile. Eso sirve como factor de difusión del tango,
pero obviamente que le saca trabajo a músicos en vivo."
Fuente: El País.com.uy / Divertíte
http://laphonotecadeenrique.blogspot.com

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